Planta de Tratamiento de Agua Potable (PTAP)
La salubridad y la calidad del agua son fundamentales para el desarrollo y
el bienestar humano. Proporcionar acceso a agua salubre promueve la salud y reducción de la pobreza.
El acceso a servicios de agua, saneamiento e higiene sin riesgos podría evitar que muchas personas sufran enfermedades.
Se calcula que causan 1,5 millones de fallecimientos cada año (OMS, 2012). De acuerdo con las estimaciones, el 58% de esa
carga de enfermedad, es decir 842 000 muertes anuales se debe a la ausencia de agua salubre, a un saneamiento y una higiene
deficientes, e incluyen 361 000 fallecimientos de niños menores de 5 años, la mayor parte de ellos en países de ingresos bajos (OMS, 2014).
AGUA POTABLE: Es el agua cuyas características físicas, químicas y microbiológicas han sido tratadas a fin de garantizar su
salubridad para consumo humano.
AGUA CRUDA: Es el agua que se encuentra en la naturaleza y que no ha recibido ningún tratamiento para modificar sus características físicas,
químicas y microbiológicas.
PLANTAS DE TRATAMIENTO DE AGUA POTABLE: Son estructuras destinadas al tratamiento del agua cruda con el fin de hacerla apta para el consumo humano,
preservando las condiciones de salud de la población. Una planta de tratamiento es una secuencia de operaciones o procesos unitarios
(físicos, químicos o biológicos), convenientemente seleccionados con el fin de remover totalmente los contaminantes microbiológicos
presentes en el agua cruda y parcialmente los físicos y químicos, hasta llevarlos a los límites aceptables estipulados por las normas.
TIPOS DE PLANTAS DE TRATAMIENTO DE AGUA: Las plantas de tratamiento de agua se pueden clasificar, de acuerdo con el tipo de procesos
que las conforman, en plantas de filtración rápida y plantas de filtración lenta. También se pueden clasificar, de acuerdo con la tecnología
usada en el proyecto, en plantas convencionales antiguas, plantas convencionales de tecnología apropiada y plantas de tecnología importada o de patente.
FUENTES DE AGUA DE ORIGEN SUPERFICIAL: Las fuentes de abastecimiento de agua para las plantas de tratamientos son las llamadas fuentes
superficiales, que pueden ser: ríos, lagos, lagunas, arroyos. Las fuentes de agua superficiales se consideran contaminadas y, por tanto,
deben ser tratadas. La calidad del agua potable se mide en características: físicas, químicas, biológicas y radiológicas.
PROCESO DE POTABILIZACIÓN DEL AGUA
1. CAPTACIÓN La captación de aguas superficiales se realiza por medio de tomas de agua que se hacen en los ríos o diques.
El agua proveniente de ríos está expuesta a la incorporación de materiales y microorganismos requiriendo un proceso más complejo
para su tratamiento. La turbiedad, el contenido mineral y el grado de contaminación varían según la época del año.
2. DESBASTE En la zona de desbaste se retiran del agua los sólidos más grandes mediante un sistema de rejas que tienen
incorporado un sistema automático de limpieza.
3. TRATAMIENTO QUÍMICO El agregado de productos químicos (coagulantes) se realiza para la desestabilización del coloide o
turbiedad del agua. En los floculadores que pueden ser mecánicos o hidráulicos, se produce la mezcla entre el producto químico y
el coloide que produce la turbiedad, formando los floculos.
4. DECANTADOR El agua pasa al decantador, en el que queda quieta y de esta manera las partículas sólidas formadas en la etapa
anterior pueden sedimentar al fondo. Los fangos son retirados del fondo y el agua más limpia sube a la superficie y pasa a la
etapa siguiente.
5. FILTRACIÓN El agua circula por un filtro de arena para eliminar los restos que aún quedan. Las arenas se depositan en un
tanque con forma de pirámide invertida, de manera que las más gruesas se sitúan a arriba y las más finas abajo. En algunas
plantas hay también un filtro de carbón activo que elimina, además, los olores y sabores del agua. Para limpiar los filtros
se hace circular de manera periódica una fuerte corriente de agua en sentido contrario y se recogen las aguas sucias para
tratarlas posteriormente.
6. DESINFECCIÓN Una vez filtrada, el agua pasa a un depósito donde se desinfecta mediante la adición de cloro. Este gas se
añade en dosis pequeñas, pero suficientes para poder eliminar todas las bacterias perjudiciales que pueda llevar el agua.
Se requieren 30 minutos, entre el agua y el cloro, antes de que pueda ser distribuida a la red. El agua que sale de la planta
se analiza periódicamente para garantizar que durante todo el recorrido por la red de distribución no han aparecido microorganismos y por tanto,
que cumple con toda la normativa y que es perfectamente potable.
7. ALMACENAMIENTO Generalmente a todas las poblaciones existen uno o varios depósitos de agua adecuados a las necesidades de la
población, que permiten un suministro ininterrumpido y aseguran reservas de agua.
8. DISTRIBUCIÓN Y CONSUMO Desde los depósitos, el agua se distribuye por medio de una red de conducciones a las viviendas e
industrias para su uso y consumo. El agua llega por gravedad o bien es impulsada por bombas de agua que la impulsan hacia la
red de transporte y desde allí hasta todos los puntos de consumo.










